¿Quién es tu Príncipe o Princesa Azul?

Los cuentos de Hadas, las novelas románticas, las telenovelas y el cine, se han encargado de proyectar un prototipo de relación amorosa ideal, en donde una hermosa doncella es elegida por un cabelloroso príncipe para ser su esposa y vivir felices para siempre.

Ejemplos de esto lo vemos en cuentos como cenicienta, la novelas como Marimar, Betty la fea y en el cine en películas como Mujer Bonita, protagonizada por Julia Roberts, en donde, argumento central de la historia es el nacimiento de una historia de amor entre una chica bella pero pobre y un joven apuesto y muy rico.

De hecho el concepto de príncipe azul, me dijeron una vez, proviene del concepto medieval de que los reyes eran de Sangre Azul, que es el término que se utiliza para referirse a los descendientes de las familias nobles, de ahí la existencia de los príncipes azules.

Sin embargo, regresando a nuestras historias románticas, quien es la persona que en nuestras vidas llegara para configurar esa pareja idílica con la que viviremos felices para siempre.

En mi reflexión concluí que claro, todos queremos nuestra historia de amor, conocer ese príncipe o esa princesa, ese valiente caballero o esa hermosa doncella con la que nos prometeremos amarnos por siempre, pero como saber que es la persona indicada?

Bueno, yo creo que la persona indicada es aquella que saca lo mejor de nosotros y nos motiva a ser mejores, la que nos motiva a transformarnos en una versión mejorada de nosotros mismos, como lo dicen el personaje de Jack Nicholson en la película “Mejor, Imposible”, “Tú haces que quiera ser mejor persona”.

Que persona te hace sentir querer ser mejor, con qué persona sientes que puedes construir tus sueños y alcanzar tus metas, si la encuentras quédatela… arma tu tripulación para corran juntos esta carrera de obstáculos a la que le dicen Vida.


Finalmente, vale la pena recordar las palabras de Jesús sobre el matrimonio, cuando dijo “No todos son capaces de recibir esto, sino aquellos a quienes es dado.” Mateo 19:11, dejando claro que el matrimonio es un Don dado por Dios, por tanto, nuestra relación de pareja requiere de Su Guía y de Su bendición para esta será exitosa y duradera, es decir, para poder vivir felices para siempre.

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